NUNCA UNA PALOMA
VOLO TAN ALTO
Por: SilvioBenjamín
Voló rasante a nivel de sunami por entre los arrecifes de la costa del Maule; aleteó presurosa por sobre las playas inundadas de tragedia, ante la mirada envidiosa de gaviotas y pelicanos; se adentró decidida por los recodos urbanos del Valle Maulino, estremecidas sus alas ante el derrumbe y se aventuró solicita por entre los cajones cordilleranos, llevando en su corazón el mensaje dolorido de un terremoto. Fue Paloma…la Radio, que acompañó a los maulinos durante los duros días a partir del 27 de febrero del 2010, cuando la tierra se cobró una pizca del inmenso daño que la deshumanidad le provoca.
Fueron horas, días de incertidumbre, de incomunicación, de dolor e impotencia del no saber, del necesitar una voz de aliento para resistir el miedo en medio de la desolación. Pero allí estuvo la emisora que con un simple gesto de previsión se encumbró por sobre sus pares y escribió una hermosa pagina de solidaridad, de corazón abierto para su región.
No tengo mucho que ofrecer, pero estas líneas quieren testimoniar la gratitud de los maulinos para esta radio que supo estar en la sintonía perfecta, en noches y días de pánico, cuando aún no se oye ni siquiera el rumor de un reconocimiento. Esta gratitud mía y de muchos, para quienes dejando de lado sus propios dolores y fatigas, se entregaron a la razón de sus días: Comunicar. Lo hicieron con pasión, con responsabilidad y con un grito en la garganta…FUERZA, fuerza maulinos que aún hay que sufrir, aún hay que reconstruir lo perdido.
Conozco muy de cerca la tarea realizada por Radio Paloma. En la historia del Maule no hay otra conseguida con mayor intensidad y claridad en el Mensaje. No hay otra muestra solidaria que la supere en la interacción, en la emisión y la respuesta, en “el dar hasta que duela” mostrado por la maulinidad que se entregó entera, como una sola, en los funestos días de la tragedia.
Han pasado los días, sólo van quedando las réplicas y los escombros. Por entre la tierra, el polvo, las vigas, el cemento, los techos caídos, se va infiltrando el tiempo y va creciendo el olvido. Detengámoslo alguna vez y seamos agradecidos. La Ilustrísima Municipalidad de la VII Región tiene una deuda con Radio Paloma…los maulinos tenemos una deuda con Radio Paloma…Grande Paloma…Fuerza Paloma.
Silvio Arriagada Fuentes. Periodista. Escribe sus vivencias tras años de profesión y de largos años de exilio. Hoy reside en Chile bebiendo de sus raices en los contrafuertes cordilleranos de Vilches. Región del Maule. Chile
jueves, 8 de abril de 2010
sábado, 27 de marzo de 2010
Permítame una interrupción en su quehacer.
Estas notas estaban destinadas a recordar, pero con el terremoto pasado, no hay quien se resista a lo actual. Intentaremos algunas líneas en lo sucesivo.
No es para alarmarse, pero
“el miedo es cosa viva”
Después del día TS (terremoto-Sunami) en el entorno inmediato, cada uno de nosotros aspira algo que se generaliza despacio, pero a firme: el miedo…miedo a que viene, se aproxima algo grande, algo que abarcará al planeta, a la humanidad toda. Un miedo que empieza a palparse. Es algo instintivo y razonable ¿? Difícil calificar, pero hay decires recurrentes a los cuales invocar, como fuentes precursoras del fenómeno miedo.
En síntesis la profecía maya, ampliamente divulgada, habla de un cataclismo tal, que de la casi destrucción total del planeta, nacerá un hombre nuevo en conciencia. Se registraría un movimiento sísmico de proporciones, pues la tierra hoy desviada en unos grados de su eje central, recuperaría su postura. Agréguese a esto lluvias, rayos, luces de todo tipo. Todo ello, en el año 12 del dos mil.
Ahora surge la profecía de Fátima, la última. Ahorrando la parte religiosa, la profecía habla también de un terremoto, nada menos que de ocho horas de duración (compare con el del 27 que duró dos minutos y algo más). Se producirá poco antes de una medianoche oscura y muy fría. No habla de fechas, pero si de guerra nuclear (algunos dicen que es muy poco probable por estos días), pero inquieta la proximidad en los vaticinios. Todo vendrá después de la muerte de la última viviente de las tres niñas que habrían dialogado con la Virgen María Ella murió en el dos mil cinco, año desde el que partirían fenómenos poco explicables. También esta profecía habla de un movimiento de la tierra que la desviaría entre 20 y 23 grados en su eje. Imagínese un vaso de agua lleno en su mano. Gire la muñeca un poco y verá como cae el agua.Ahora aplique la idea al planeta
Estas dos profecías tienen mucho en común. Es posible que una se haya nutrido de la otra, pero habría que aceptar que el milagro de Fátima estaba muy bien informado acerca de la cultura maya.
Pero en donde ya no caben muchas suspicacias, pues se trata de niveles científicos, es en lo que según algunos dejó escapar la NASA.: un meteorito de buen tamaño se acercaría a la tierra con el peligro de chocarla o pasar muy cerca. En cualquiera de los dos casos, las consecuencias serían a nivel de cataclismo. Incluso se habla también de que el impacto provocaría que la tierra recuperase la desviación que tiene en su eje central. Como guinda del pastel, el meteorito llegaría por ahí por el dos mil doce o algo así.
Que conste. No es primera vez que ocurre algo así. La vez anterior desaparecieron los grandes saurios, amos y señores de la época. Quien hoy en día no se siente como amo y señor del planeta- Más vale pensarlo.
Mi abuelo decía: "Cuidate hijo...el miedo es cosa viva".
Estas notas estaban destinadas a recordar, pero con el terremoto pasado, no hay quien se resista a lo actual. Intentaremos algunas líneas en lo sucesivo.
No es para alarmarse, pero
“el miedo es cosa viva”
Después del día TS (terremoto-Sunami) en el entorno inmediato, cada uno de nosotros aspira algo que se generaliza despacio, pero a firme: el miedo…miedo a que viene, se aproxima algo grande, algo que abarcará al planeta, a la humanidad toda. Un miedo que empieza a palparse. Es algo instintivo y razonable ¿? Difícil calificar, pero hay decires recurrentes a los cuales invocar, como fuentes precursoras del fenómeno miedo.
En síntesis la profecía maya, ampliamente divulgada, habla de un cataclismo tal, que de la casi destrucción total del planeta, nacerá un hombre nuevo en conciencia. Se registraría un movimiento sísmico de proporciones, pues la tierra hoy desviada en unos grados de su eje central, recuperaría su postura. Agréguese a esto lluvias, rayos, luces de todo tipo. Todo ello, en el año 12 del dos mil.
Ahora surge la profecía de Fátima, la última. Ahorrando la parte religiosa, la profecía habla también de un terremoto, nada menos que de ocho horas de duración (compare con el del 27 que duró dos minutos y algo más). Se producirá poco antes de una medianoche oscura y muy fría. No habla de fechas, pero si de guerra nuclear (algunos dicen que es muy poco probable por estos días), pero inquieta la proximidad en los vaticinios. Todo vendrá después de la muerte de la última viviente de las tres niñas que habrían dialogado con la Virgen María Ella murió en el dos mil cinco, año desde el que partirían fenómenos poco explicables. También esta profecía habla de un movimiento de la tierra que la desviaría entre 20 y 23 grados en su eje. Imagínese un vaso de agua lleno en su mano. Gire la muñeca un poco y verá como cae el agua.Ahora aplique la idea al planeta
Estas dos profecías tienen mucho en común. Es posible que una se haya nutrido de la otra, pero habría que aceptar que el milagro de Fátima estaba muy bien informado acerca de la cultura maya.
Pero en donde ya no caben muchas suspicacias, pues se trata de niveles científicos, es en lo que según algunos dejó escapar la NASA.: un meteorito de buen tamaño se acercaría a la tierra con el peligro de chocarla o pasar muy cerca. En cualquiera de los dos casos, las consecuencias serían a nivel de cataclismo. Incluso se habla también de que el impacto provocaría que la tierra recuperase la desviación que tiene en su eje central. Como guinda del pastel, el meteorito llegaría por ahí por el dos mil doce o algo así.
Que conste. No es primera vez que ocurre algo así. La vez anterior desaparecieron los grandes saurios, amos y señores de la época. Quien hoy en día no se siente como amo y señor del planeta- Más vale pensarlo.
Mi abuelo decía: "Cuidate hijo...el miedo es cosa viva".
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