Silvio Arriagada Fuentes. Periodista. Escribe sus vivencias tras años de profesión y de largos años de exilio. Hoy reside en Chile bebiendo de sus raices en los contrafuertes cordilleranos de Vilches. Región del Maule. Chile

domingo, 10 de mayo de 2009

PIO BAROJA...ESTOY CONTIGO

PIO BAROJA...

ESTOY CONTIGO


POR: silvio benjamín


El supermercado estaba repleto. Para facilitar el movimiento en la caja pagadora, llamé a un muchachito. Se mostraba ganoso.
- Me ayudas con los paquetes ¿?
Vino como un relápago. Casi se cuadra ante mi y en tono peliculero me dijo, casi gritando:
- ¡ Yes sir ¡.
Me quedé perplejo. Por algunos segundo pensé en reírme y en otros, endilgarle una filípica. Chico y cabeza negra, no hay confusión de mi persona con un “gringo”, pero el cabrito estaba allí con los paquetes y su “yes sir”.
Es que al parecer así se estila hoy, muchísimo más que ayer, en Chile. Ya no vamos al bolichito de la cuadra, sino al “minimarket”, ni a la tienda, sino al “shoping” o al “mall”. Ya no andamos a la modesta o encopetada moda, sino que estamos “in” o “out”. No pedimos una modesta gaseosa para dieta, sino una “dayet”.
Entonces, el cabrito no me dijo como antes: “altiro jefe”, sino “yes sir”, como el mejor cadete de una película importada.
Para colmo, contada la incidencia en casa, mi sobrina, con ese dejo tan notorio de los jóvenes de hoy, de interesada y ajena al mismo tiempo, me rajó de plano:
- Lo que pasa tío es que usted está “depassé”. Me entiende... “out”.
Me explicó (presumo que en su mejor español) que todo viene de arriba. Claro que ella dijo la “cream” social.
- Lo “in” tío, es hablar más o menos un sesenta por ciento en español y el resto con palabras extranjeras. Algo que suene así como que sus últimas vacaciones las pasó en Europa o Miami o en alguna de las islitas de moda en el Caribe, o bien, que suene como que su trabajo lo obliga al contacto internacional. Eso es “in”.
- Pero...intenté una entrada, pero ella ya caminando por el jardín, a media lengua siguió:
- Lo que pasa, es que con esto de estar en desarrollo, como que el natural chovinismo nuestro se fue a las pailas.
Me explicó que los desarrollados, junto con vendernos la pomada, nos dieron las fotocopiadoras. “Ahora, cachai, nos encanta ser copiones”.
Claro, clarísimo. Me doy cuenta. Es mucho más fácil copiar “Multi-carrier” que crear un chilenismo gracioso y cantarino además de vendedor o hacerse el loco en los relatos futboleros hablando de “stoppers”. A lo mejor sería buena idea hacer una encuesta para saber cuántos de nuestros queridos rascas saben hoy que es eso que suena tan “desarrollado”.
¡ Santo Cielo!. Y para colmo, mi sobrina insistió en que ya no somos chovinistas, sólo copiones. Es decir, ya no celebraremos nuestras derrotas ni nuestros desastres, ni seremos casi campeones de cualquiera cosa y nuestro idioma, “el más hermoso, completo y vivo del mundo”, que nos enseñaban en la primaria, dejó de serlo.
Lo que pasa sobrina, es que nos han vuelto mierdalmente extranjerizantes. El Ballet Nacional triunfa en el exterior y nadie se da por enterado. Por ahí anduvo un campeón mundial de boxeo y nadie lo infla. Te das una vuelta por el barrio y te asaltan los letreros en inglés o en cualquier idioma que suene a “gringo”.
Lo que pasa sobrina, es que estamos ante una desgracia cultural, ante un problema país, como está de moda y nos quedamos tranquilos, felices y contentos, sabiendo que en este milenio la juventud chancará el español entre zajón, galo o germano, con algunos matices criollos como el gracioso “estar en otra”.
Por eso sobrina, estoy con Pío Baroja, cuando dice “...esta palabrería desusada y extranjerizante me hace el efecto de que le estuvieron a uno apedreando...”
- Si señor ¡!.

1 comentario:

  1. ¡Caramba! que problema mas grave. Necesitamos conversar con el mundo angloparlante para poder venderle manzanas. No nos interesa hablar de Shekespeare. Pero el problema mas serio es que todavia no sabemos hablar nuestro idioma.
    Salomón.

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